1843 - 1899

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Algunas fuentes históricas nos señalan que en el año de 1833 existió una epidemia de cólera morbus, introducida por el "puerto de Tampico, Tamaulipas, causando graves estragos en Veracruz, Guanajuato y la ciudad de México; en esta última murieron alrededor de 14, 000 personas solo el mes de agosto, para septiembre la epidemia había desaparecido", según la tradición oral de los habitantes del pueblo en Iztapalapa la población fue diezmada sustancialmente, por lo cual la gente de los medios pueblos prehispánicos de Axomulco y Atlalilco imploraron al señor de la cuevita tuviera piedad de ellos y terminara con tanta mortandad. Fue tanta la virulencia, que se presentaban cuadros patéticos, dándose el caso que quienes sepultaban por la mañana algún familiar y por la tarde eran enterrados victimas de tan letal afección".

Las victimas del cólera morbus fueron tantas, que el panteón de Iztapalapa fue insuficiente para enterrar a todos los muertos, por lo tanto se abrió otro en el barrio de San Miguel.

La epidemia atacó más a los adultos que a los niños, quienes ante la perdida de padres y hermanos, vagaban por las calles del pueblo. Los escasos sobrevivientes reuniéndose decidieron encaminarse al santuario del señor de la cuevita, llevando a los niños por delante, para suplicar piedad para el pueblo.

Los sobrevivientes prometieron al señor la celebración de una misa en desagravio de sus culpas y se comprometieron a que en lo sucesivo harían lo mismo año tras año, trasmitiendo a sus descendientes la tradición. Según se dice, ese día se efectuó una misa y solo murieron cinco, el segundo día murieron tres, y el tercero ninguna persona".

En cumplimiento al voto comprometido ante el señor de la cuevita, los pobladores originarios de Iztapalapa iniciaron la representación de la pasión y muerte de Jesucristo diez años mas tarde, es decir en el año de 1843, al principio con imágenes de bulto pertenecientes a la Parroquia de San Lucas  y al Santuario del Santo Sepulcro realizando esta procesión de la iglesia de San Lucas por las calles aledañas y regresando al punto de partida llevando acabo ahí la crucifixión de Cristo. Se ha perdido con exactitud hasta que año se celebro así la representación y en que año fueron los niños y jóvenes de estos pueblos quienes personificaron a los personajes mas sobresalientes de la pasión de cristo

En este mismo siglo y con la serie de problemas que pasaban en el país y durante el proceso de las leyes de reforma, época durante la cual "la iglesia vio disminuida su intervención en la vida social de la comunidad dándose una clara separación entre ella y el estado, llegando incluso a ser dos fuerzas en choque", la representación de la Semana Santa en Iztapalapa no fue interrumpida, toda vez que José Maria Suárez denuncio irregularidades de la Iglesia en esta zona, en una carta dirigida al Presidente Benito Juárez fechada el 30 de noviembre de 1867.En este contexto, podemos afirmar que, los abusos cometidos por el párroco de Iztapalapa, Fray Antonio Sánchez, por el cobro de limosnas del nombrado santuario del Señor de la Cuevita, entre las cuales destacan los cobros por excesivos por la semana mayor", no se sabe con exactitud si la misiva fue contestada por el presidente Juárez, sin embargo es un hecho que confirma la existencia de la representación durante esos años.

Llevándose acabo hasta finales de siglo con la participación activa de los niños y jóvenes caracterizando a los personajes de la pasión y con el impulso de los adultos y ancianos motivando y apoyando con toda la organización del Jueves y Viernes Santo.

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